Era diciembre de 2023 cuando se celebró la que todos creían que sería la última misa en la iglesia dedicada a San Lamberto de Maastricht, en Haren, un pequeño pueblo de la provincia holandesa de Brabante Septentrional.
Para este espléndido edificio sagrado, construido en 1867, un ejemplo del florecimiento de la arquitectura católica en los Países Bajos tras la restauración de la jerarquía episcopal en 1853, el destino de muchas otras iglesias del país parecía cernirse sobre ella: debido a la disminución del número de fieles y a los limitados recursos financieros de la parroquia, sería vendida.
Un empresario local ya había planeado transformarla en un centro de fisioterapia, y la venta parecía un hecho. Pero el acuerdo fracasó, y a principios de 2025, la iglesia fue adquirida por Stijn Lansdaal, un programador de 22 años, creador de BloedCheckup.nl, una plataforma digital para reservar análisis clínicos.
De acuerdo con la diócesis y la parroquia, pretende mantenerla como lugar de culto. Donde parecía destinado a construirse un centro de salud, ahora jóvenes de la zona acuden a rezar juntos, algunos en discernimiento vocacional. El objetivo, según declaró el nuevo propietario al periódico Brabants Dagblad, es devolverle su vitalidad y atractivo espiritual.
Stijn Lansdaal no recibió educación católica. Fue bautizado el 19 de mayo de 2024. Forma parte del muy comentado grupo de nuevos conversos en Francia, donde el fenómeno ha alcanzado proporciones sorprendentes, pero que también afecta, en distintos grados, a Bélgica y los Países Bajos. En los Países Bajos, 630 adultos se convirtieron al catolicismo en 2024, frente a los 455 del año anterior: casi un 40 % más. La historia de Stijn es un ejemplo espectacular.
