Feliz Rosh Hashaná

En la tradición judía, el comienzo de cada año es un tiempo de reconciliación con uno mismo, con los demás y con Dios. Rosh Hashaná (Año nuevo hebreo), que se celebra desde la puesta del sol del viernes 11 de septiembre hasta el anochecer del domingo 13 de septiembre, presenta el desafío de la reinvención personal a través de un proceso de introspección en el que se reconocen los errores y las transgresiones y se realizan los cambios necesarios para evitar repetirlos.

En la Biblia hebrea y la literatura rabínica, este proceso se denomina teshuvá, que suele traducirse como «contrición». Para emprender este camino, es necesario aceptar la idea de que los seres humanos poseen libre albedrío, que dentro de cada persona reside la fuerza para elegir entre los diferentes caminos que ofrecen las circunstancias de la vida, y lo mismo ocurre con las sociedades constituidas por hombres (Maimónides, Hiljot Teshuvá 5, 1-4).

Como pastor de la comunidad católica de San Isidoro el Real de Oviedo, felicito a los miembros de la sinagoga de El Fontán, nuestros vecinos en el corazón de Oviedo, con motivo de las celebraciones de Rosh Hashaná, y ruego al Eterno, Bendito sea, que guíe nuestros pasos hacia la amistad recíproca en esta Ciudad, que ha iniciado, por otra parte, los festejos que culminarán el 21 de septiembre, festividad de san Mateo, apóstol, con el gozo de la gracia jubilar del perdón en la Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de «San Salvador y los Doce Apóstoles».

Shaná tová, feliz Año nuevo

Jorge Juan Fernández Sangrador

Párroco de San Isidoro el Real de Oviedo