En esta casa, conocida como «Atalaya del Castro», se confesó el filósofo Manuel García Morente, después de su conversión, con el obispo Leopoldo Eijo Garay. Aquí tuvo lugar su «segunda primera comunión».
La casa fue donada a la parroquia de «Nuestra Señora de la Soledad» de Vigo por Monseñor Eijo Garay. Hoy es la Casa Rectoral.
