Iglesias románicas asturianas

Palabras de saludo leídas en la 1.ª Jornada del Románico Rural Asturiano: Buenos días, señoras y señores: Agradezco la invitación que la Asociación del Románico Rural Asturiano ha tenido la amabilidad de cursar al Arzobispado de Oviedo, titular de tantas hermosas iglesias, en el Principado de Asturias, adscritas a esa categoría del arte arquitectónico, pictóricoSigue leyendo «Iglesias románicas asturianas»

La Iglesia: Casa de la Belleza

El pasado 9 de mayo, con motivo de la celebración de su primera Misa como Romano Pontífice, el Papa León XIV empleó un hermoso cáliz realizado por el sacerdote asturiano Félix Granda Buylla. La obra de este orfebre lenense, de reconocido prestigio en todo el mundo por su inspirada intuición estética y la destreza deSigue leyendo «La Iglesia: Casa de la Belleza»

La Iglesia, refugio de amor y de esperanza

La pintora estadounidense Sandra G. McKeehan ha tratado de plasmar, en su acuarela “Journey”, la soledad del hombre moderno, al que ni el progreso, representado por los altísimos edificios de una megaurbe, ni la variedad de ofertas religiosas, representadas por las cúpulas de distintas mezquitas, impiden que se halle sumido en una profunda soledad, enSigue leyendo «La Iglesia, refugio de amor y de esperanza»

El más hermoso escaparate

En Osaka. No muestra ninguno de los excelentes productos que se venden en el interior del establecimiento. Es simplemente un jardín de estilo japonés. Piedras vestidas de musgo, pequeños, blancos e inmaculados cantos rodados, bambú… ¡La belleza por la belleza! Es lo máximo -y lo mínimo- que cabe mostrar. Con esa carta de presentación ¿quiénSigue leyendo «El más hermoso escaparate»

Amor eterno

«En verdes praderas me hace recostar», dice el salmo 23, describiendo profética y simbólicamente la vida eterna. Así están el matrimonio Waller en la abadía de Bath. Mirándose en silencio. Como cuando cortejaban. Aunque algo atrevido se están diciendo mutuamente, porque la niña, pudorosa, se tapa los oídos. Por cierto, menudo techo tiene la abadía