A los que no les gustaba la Iglesia

Montaron un cirio porque no les gustaba la Iglesia. Se metieron en pleitos que perdieron. Iban a ser la repanocha lejos de la Santa Madre Iglesia y ahora no saben si, habiéndose apartado de ella, sobrevivirán.

De momento, se han arrimado a ella en la ínsula sacra de Oviedo, en la Corrada del Obispo. Y no será porque no hubiera plazas en la ciudad para hacer el amagüestu.

No hay enemigo de la Iglesia que no desee hacer algo en esa plaza. Para empezar, negocio; después, estropear las losetas. Da pena ver cómo las dejan algunos cuando levantan el campamento.

https://www.lne.es/oviedo/2024/10/31/amaguestu-protectora-balesquida-traslada-corrada-110953156.html