De un asturiano y para promoción de la gastronomía española en Londres, es decir, para regoldar fabada, cachopo y paella dentro de una iglesia. Y esa es toda la originalidad. Si fuese un local normal y corriente ¿iría la clientela que sale en la foto? No. Así que no van ni por la fabada, ni por el cachopo, ni por la paella. Que lo sepa el dueño. Ni tampoco por ese tipo de mesas ni de sillas, que se ven malas.
