En hebreo שְׁוָא (léase sheva o shevá) son dos puntos verticales que se colocan debajo de una letra. Bien se pronuncia como una «e», bien no se pronuncia. Son los dos puntos en rojo:

La lingüística internacional lo ha adoptado para indicar una vocal indistinta, un sonido entre «a»/»e»/»o». Se representa como una «e» al revés o como un «6» visto en un espejo.
En Italia hay quien pretende que se use en los finales de las palabras escritas como un signo inclusivo.
A ver lo que tarda en llegar a España. Aunque aquí ya se emplea la «arroba» (¿o es el «arroba»?).
Y todavía hay quién le pregunta a uno con desdén para qué sirve estudiar hebreo.


