Desde el eremitorio que había en este alto del Pico Sacro se divisaron aquellas luces (Campus Stellae) que señalaban el sepulcro del Apóstol Santiago en tiempos del rey Alfonso II el Casto (siglo IX). Se eleva sobre el valle del Río Ulla y pertenece actualmente a la parroquia de Boqueixón. En la cima, una capilla dedicada a san Sebastián.

