El san Jerónimo de Leonardo da Vinci

El Vaticano ha atendido a la petición de François Saint Bris, dueño del Château de Clos Lucé, en Amboise, en donde Leonardo da Vinci vivió desde 1516 a 1519 por invitación del rey Francisco I, de que le fuese cedido, hasta el 20 de septiembre próximo, el «San Jerónimo» de Leonardo da Vinci, con el fin de exponerlo en ese castillo en el que el artista toscano murió en 1519.

El cuadro, inacabado, está datado como de 1480/1482. No se tuvieron noticias de él hasta el siglo XIX, en que la pintora suiza Angelica Kauffmann lo atribuyó, en su testamento, a Leonardo. Parece que hay una aceptación generalizada de la autoría.

Pasó mil vicisitudes. Las historias que se cuentan acerca de él son truculentas. Una de ellas refiere que el cuadro fue dividido en dos partes. Con la superior, en la que está la cabeza del santo, se habría recubierto un taburete. Con la inferior, se habría hecho la tapa de una caja. Y también que fue troceado en cinco partes.

Después de haber sido vendido y revendido por unos y otros, Pío IX lo adquirió para la Pinacoteca Vaticana (1856).

Representa a san Jerónimo (340-420), traductor de la Biblia al latín, haciendo penitencia en el desierto.