Hoy ha sido beatificado en Sevilla, con otros 26 mártires, el Padre Luis Suárez Velasco, O.P.
En la nota redactada a martillazos por no sé quién, se dice:
Nació en el pueblo asturiano de Pelúgano, en Aller, el 29 de enero de 1897, hijo de Juan y Manuela. Recibió el bautismo el 31 de enero de 1897. Tomó el hábito en Almagro, el 22 de septiembre de 1916. Profesó el 23 de septiembre de 1917.
Con muy altas calificaciones, estudió filosofía en Almagro. Cursó teología en San Esteban de Salamanca y recibió el presbiterado de manos de Mons. Julián de Diego y García Alcolea, en la capilla del Seminario pontificio, el 10 de febrero de 1924.
Pasó después al «Angelicum» de Roma y frecuentó, asimismo, la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa de Jerusalén. Obtuvo el lectorado y la licenciatura en Sagrada Escritura. En 1931 enseñaba ya esta especialidad en Almagro. Se recuerda también su entrega al apostolado entre la juventud de Acción Católica de Almagro. Le dieron muerte a los 39 años. Sus reliquias pueden venerarse en Sevilla.
Y añado yo:
Fueron beatificados también dos dominicos que estudiaron en Corias (Asturias): el lisboeta Padre Manuel Fernández (Herba) y el palentino, de Castromocho, Padre Natalio Camazón Junquera. Los dos martirizados en Almagro (Ciudad Real).
Creo que, con la beatificación del Padre Luis Suárez Velasco, el número de beatos asturianos asciende a cuarenta y tantos.
