La fe cristiana de los gijoneses: espacio de convivencia y motor de progreso

LA PROVIDENCIA, FELIZ DE CELEBRAR DE NUEVO SU FIESTA
Virgen de San Lorenzo. La Providencia clausuró su fiesta más esperada con la procesión y sus premios gastronómicos
  • El Comercio
  • 30 May 2022
  • GUILLERMO MAESE
Miembros del grupo folclórico Trebeyu sacaron en procesión a la Virgen de la Providencia antes decenas de vecinos.

Reinó el entusiasmo y la alegría ayer en La Providencia. El buen tiempo acompañó a los vecinos en el cierre de las fiestas de la Virgen de la Providencia. Gaitas, tambores y panderetas en el prao de la capilla instantes antes de que el párroco Luis Muiña comenzara la misa. «Juntar a los vecinos es siempre la tradición más bonita. Se nota las ganas de la gente porque la participación este año ha sido muy alta», aseguraba Cristina Menéndez, presidenta de la asociación de vecinos.

Las fiestas de la Virgen de la Providencia datan de 1945, cuando los vecinos procesionaban con la virgen hasta el patio de la escuela de reciente creación. «La fiesta de la Virgen de la Providencia es una muestra de la piedad gijonesa», titulaba EL COMERCIO en la página tres del ejemplar del sábado 28 de mayo de 1949. La ermita fue «desde bastante tiempo antes de la de nuestra Guerra de Liberación un vivero de santidad para los gijoneses y un refugio para los peregrinos, que acudían a la capilla del cabo San Lorenzo atraídos por su insuperable recogimiento», puede leerse en el artículo.

«Lo más emocionante es ver a los vecinos convencidos de que tenemos que luchar por nuestras fiestas. Ver ilusionados a los más jóvenes nos llena de orgullo», decían un grupo de pandereteras de las asociación vecinal, que ayer se estrenaban después de tres meses de ensayos.

Flor María González y Esther Ramos son vecinas del barrio de La Arena que ayer retomaron la tradición de acudir cada años a las fiestas. Subieron en autobús. «Cualquier excusa es buena para una señora folixa. Cuando termine la procesión iremos a un merendero con la familia a pasar el día», contaron.

Para dar comienzo a la misa, cuatro jóvenes vecinas de La Providencia realizaron la ofrenda de un ramo de pan y flores a la Virgen. Nerviosas, una de las veteranas les marcaba los pasos de camino a la capilla.

La jornada estuvo amenizada por el grupo folclórico Trebeyu, con historia en Gijón desde hace 21 años. Gaitas, tambores y panderetas para hacer sonar ‘L’amudar’, ‘La jota de Valdés’ y ‘El Saltón’. El Trebeyu, que acude cada año a estas fiestas, será el grupo folclórico que represente a Asturias en el Festival Intercelta de Lorient. Está compuesto por 55 personas y cerca de 25 niños. Tanto es así que han creado la escuela infantil Trubiecu para su formación. «Tenemos el relevo generacional asegurado. Casi todos los miembros del grupo han sabido inculcarle el valor por la tradición asturiana a sus hijos», comentaba Juanvi Veiga, presidente de El Trebeyu.

La tortilla de Pepe González

La jornada de ayer sirvió también para conocer los ganadores de los concursos de tortilla, empanada y postre. Pepe González hizo la mejor tortilla. Le siguieron Loli Sánchez y Noelia Barreiro. Conchita Braña realizó la mejor empanada y por detrás quedaron Pilar Hevia e Izaskun García. El arroz con leche de Jesús García ganó el primer premio y la tarta de Santiago de Maite Pérez y el brazo de gitano de Yoli Monés completaron la lista de premiados.